United States: Department of Justice Opens Review of ASCAP and BMI Consent Decrees

La División Antimonopolio del Departamento de Justicia, inició la revisión de los decretos de consentimiento de la Sociedad Americana de Compositores, Autores y Editores (ASCAP) y del Broadcast Music Inc (BMI), con el objetivo de determinar si los decretos deben mantener su forma actual, modificarse o terminarse.   Los decretos de consentimiento han regulado por más de 75 años la forma en que ASCAP Y BMI otorgan los derechos de interpretación pública a usuarios de música como cadenas radiales y televisivas, salas de conciertos, bares, restaurantes y almacenes de cadena, entre otros, estableciendo la manera en que se compensa a los músicos por el desempeño público que han tenido sus creaciones musicales. Los Decretos establecen un procedimiento especial ante un juez en el caso de que las partes no puedan llegar a un acuerdo sobre el precio apropiado de la licencia.  Hasta el momento, ninguno de los decretos tiene fecha de expiración.   Según declaraciones del Asistente del Fiscal General de la División Antimonopolio Makan Delrahim, la industria de la música ha evolucionado y con ella las necesidades de los creadores y usuarios. Así mismo afirmó que es importante que la División Antimonopolio reevalúe constantemente si los decretos continúan sirviendo al consumidor americano y si deben modificarse para lograr mayor eficiencia. La División Antimonopolio ha publicado una invitación para que los interesados realicen comentarios en su página web.

The Antitrust Division of the Department of Justice has opened a review of its consent decrees with the American Society of Composers, Authors and Publishers (ASCAP) and Broadcast Music Inc (BMI), in order to determine if the decrees should be maintained in their current form, modified or terminated.

For the past 75 years the decrees have governed the process by which ASCAP and BMI license rights to publicly perform musical works to music users such as radio and television stations, concert venues, bars, restaurants and retail establishments, among others, setting how musicians are compensated for the public performance for their musical creation. The decrees provide for a “rate court” proceeding in front of a U.S district judge in case the parties are unable to agree on an appropriate price for a license. So far, neither decree contains a termination date.

According to the Assistant Attorney General for the Antitrust Division Makan Delrahim, the music industry has evolved and so have the needs of music creators and music users. He also stated that it is important for the Antitrust Division to constantly reassess whether these decrees continue to serve the American consumer and whether they should be changed to achieve greater efficiency. The Antitrust Division has posted an invitation for public comment on its public website for those who are interested.